(2016-03-29) El precio de los medicamentos es un chantaje

El argumento de que el alto coste desorbitante de algunos medicamentos nuevos es el reflejo de su «valor» para los pacientes y la sociedad no resiste el examen de los hechos.

Aumento injustificable de los precios. Investigadores de instituciones estadounidenses de salud pública o de economía de la salud han estudiado el precio de 58 medicamentos anticancerosos autorizados en los EE.UU. entre 1995 y 2013 (1).
Según este estudio, los medicamentos más recientes no han aumentado la duración de la supervivencia con respecto a los medicamentos más antiguos. Sin embargo, el precio de los medicamentos ha experimentado un fuerte aumento: un 12% anual más. Así, un año de supervivencia adicional costaba 54.000 dólares en 1995, 139.000 dólares en 2005 y 207.000 dólares en 2013 (cifras ajustadas en dólares de 2013) (1).
¿Qué lógica han seguido las empresas?

«Disposición a pagar». Estos investigadores han observado que los precios de los medicamentos anticancerosos han aumentado hasta corresponderse con la «disposición a pagar por un año de supervivencia», según se desprende de investigaciones realizadas por economistas especializados en el ámbito de la salud (1).

Se trata de la aplicación a la salud de un concepto económico, «la disposición a pagar» (2). Es fácil de imaginar que una persona esté dispuesta a desembolsar una suma importante de dinero para conservar su vida un año más. Pero ¿a qué edad? ¿En que estado de salud? ¿Con qué dinero, con el público o con el suyo?

La aplicación de este concepto a la salud es algo peligroso y absurdo. Si aplicamos este concepto a los medicamentos, ¿por qué no hacerlo a los actos de prestación de cuidados? ¿Cuánto estaríamos dispuestos a pagar para que una comadrona retire un cordón umbilical enrollado alrededor del cuello de un recién nacido? ¿Cuánto, para sobrevivir gracias a una traqueotomía? etc.

Se trata, pues, de una aplicación ilusoria, ya que los altos precios, muy reales, se basan en la esperanza de un progreso y, con frecuencia, poco más. Por ejemplo, entre los 54 medicamentos anticancerosos autorizados entre 2008 y 2012 en EE.UU., 36 lo han sido sobre la base de criterios de eficacia intermedios. Sin embargo, después de varios años de seguimiento, en el caso del 86 % de esos 36 medicamentos seguían sin existir pruebas de una mejora de la duración de la supervivencia (3).

Rechazar el chantaje. Un colectivo de oncólogos estadounidenses anima a los pacientes a firmar una petición para reclamar la bajada del precio de los medicamentos anticancerosos (4). En Francia, la Liga contra el cáncer ha lanzado también una acción de este tipo (5). Estas dos iniciativas deben ir en aumento.

Extractos de la documentación de Prescrire.
1- Howard D y colegas. “Pricing in the market for anticancer drugs” J Economic Perspect 2015 ; 29 (1): 139-162.
2- Prescrire Redacción: “Les analyses médico-économiques. Partie 2. Les méthodes des économistes pour calculer l’efficience d’une option de soins” Rev. Prescrire 2015 ; 35 (379) : 379-384.
3- Kim C y Prasad V “Cancer drugs approved on the basis of a surrogate outcome end point and subsequent overall survival: an analysis of 5 years of US Food and drug administration approvals” JAMA Int Med, 19 de octubre de 2015 : 2 pp.
4- Collectivo “In support of patient-driven initiative and petition to lower the price of cancer drugs” Mayo Clin Proc 2015 ; 90 (8) : 996-1000.
5- “Pourrons-nous tous être soignés en 2016? Sauvons notre système de santé” Página www.ligue-cancer.net, consultada el 17 de diciembre de 2015: 4 pp.

Traducido por Marisa Delgado para CAS

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