(2017-09-4) La UE plantea rebajar los límites de exposición a cancerígenos laborales, ¿servirá para algo?

En España las enfermedades laborales prácticamente no existen para el sistema. El registro de enfermedades profesionales es vergonzosamente inútil para valorar el impacto de las enfermedades de origen laboral. Por ejemplo, en 2004 este registro sólo recogió dos muertes por esta causa.


Sin embargo, según estimaciones muy moderadas, en 1999 se habrían producido 15.264 muertes por exposiciones laborales, a la vez que se reconocía que el 83% de las enfermedades laborales no son reconocidas en los registros oficiales.


Otros estudios calculan que el 16% de los procesos atendidos en centros de Atención Primaria de Salud están probablemente relacionados con las condiciones de trabajo, o que en España un 25% de los trabajadores (unos 5 millones de personas, datos de 2004) estarían expuestos a cancerígenos en el lugar de trabajo.


Si hablamos de muertes años resultado de cánceres laborales, las estimaciones calculan que en 2004 se habrían producido 8.000. En cuanto a morbilidad, los cánceres laborales reconocidos como tales en España son una fracción mínima (menos de 0,1%) de los alrededor de 13.500 cánceres laborales nuevos por año(menos de 0,1%) de los alrededor de 13.500 cánceres laborales nuevos por año.


Ahora, el Parlamento Europeo plantea aprobar una norma para reducir los límites de exposición ocupacional inferior a 13 agentes químicos cancerígenos en el lugar de trabajo, medida que estiman “salvará la vida de unos 100.000 trabajadores en 50 años”. Concretamente, de ser aprobada, se incluirían nuevos límites para la exposición a la sílice cristalina respirable, el cloruro de vinilo monómero, los compuestos de cromo, las fibras cerámicas refractarias, la acrilamida y los serrines de maderas duras. Veremos como se aplica en nuestro país, y si los datos oficiales siguen ocultando esta terrible pérdida de vidas.