El Departamento de Economía ha confirmado este mediodía que no podrá hacer frente este mes al pago de los conciertos con escuelas y residencias privadas, así como a los centros que atienden a discapacitados o drogodependientes. El área más afectada es la de Bienestar Social, cuyo titular, Josep Lluís Cleries, se ha reunido esta tarde con una treintena de federaciones y asociaciones que representar todo el tercer sector para confirmarles el impago. Economía aduce un problema "esporádico" de tesorería para justificar este retraso ni tampoco se ha comprometido con un calendario para saldar esta deuda. La Generalitat, no obstante, asegura que las transferencias del mes de agosto están garantizadas.
Los sectores afectados ya han levantado la voz de alarma por el efecto que tendrá este impago en miles de entidades. La Mesa del Tercer Sector Social ha denunciado hoy que el impago de los conciertos del mes de julio por parte de la Generalitat ha creado "una situación de una gravedad sin precedentes" y ha dejado al borde del colapso a cientos de centros y residencias de discapacitados, ancianos y enfermos mentales.
La Mesa del Tercer Sector, que agrupa casi 4.000 entidades sociales catalanas, ha pedido al Gobierno catalán que de forma urgente atienda los pagos pendientes y satisfaga los importes previstos para el funcionamiento de estos centros y residencias, donde buena parte de sus 100.000 trabajadores no podrán cobrar este mes.
"Este impago se ha producido en un momento de extrema fragilidad de muchas organizaciones, porque se suma al retraso generalizado en los pagos de las subvenciones por parte de todos los departamentos de la Generalitat y a la dificultad para obtener financiación de los bancos", explican las entidades sociales en un comunicado.
Según las entidades, este retraso "está desbordando a las entidades sociales y las conduce a una situación de impotencia e indefensión" y, lo que es peor, "tendrá consecuencias inevitables sobre la atención a muchos usuarios y familias y a la calidad de los servicios". "La vulnerabilidad y los bajos ingresos de la mayor parte de las personas y las familias que atienden las entidades del Tercer Sector Social hacen aún más preocupante esta situación, porque generalmente no disponen de otros recursos ni alternativas para atender sus necesidades básicas", han explicado fuentes de las entidades sociales. |